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Mezquita Abierta el viernes 2 de Diciembre 2011 a 20,15 h. en C/ Doña Urraca, 6, León
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Crisis e inmigración
La población inmigrante va a ser la gran perjudicada de esta crisis, ya que les afecta más a ellos al ser el sector más discriminado social y laboralmente, A esto hemos de sumarle un problema administrativo de extrema gravedad, que no tiene el colectivo trabajador nacional, su actual dificultad para renovar sus permisos.
A la hora de renovar los permisos de residencia y trabajo, si no tienen contrato de trabajo en vigor y seis meses (cuatro en algunos casos) anuales cotizados, la Administración no se los renueva, con lo que estos trabajadores hoy regularizados se van a convertir en trabajadores irregulares y van a formar parte de la economía sumergida o de la exclusión social. Van a ser aún más explotados de lo que han sido hasta ahora.
El anteproyecto de reforma de la Ley de Extranjería (con el que CC.OO. discrepa en varios aspectos) ha venido en un mal momento económico, laboral y social. Si en la nueva ley no se flexibilizan los requisitos para renovar los permisos (y no parece que esto vaya a suceder, dados los apoyos parlamentarios que va a necesitar el gobierno en los próximos meses) se va a crear un gravísimo problema social para el colectivo. Y si se promulga la ley con las flexibilizaciones que nosotros pedimos puede haber quien las considere medidas de discriminación positiva, en un momento de crisis económica y laboral, y aumente así el rechazo y la xenofobia contra el colectivo inmigrante.
Rosa Castro, Responsable de Inmigración y movimientos sociales de Comisiones Obreras de León.
(Publicado en el número 2 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Mayo de 2009).
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Magrebíes en León (I)
La primera constancia que tenemos de la presencia masiva de magrebíes en León data del 4 de Abril de 1940. En esa fecha, el Alcalde de León envió un oficio al Gobernador Civil en el que se decía:
“… Han sido enterrados en el Cementerio Musulmán de esta ciudad 57 moros y en el Cementerio Civil 6, haciendo un total de 63 enterramientos de moros, desconociéndose los nombres y las fechas de inhumación..”
Años después, el 12 de Diciembre de 1961, el Ministerio de la Gobernación remitió un oficio al Ayuntamiento de León interesándose por la conservación de los cementerios musulmanes, “por tratarse de soldados muertos en acción de guerra al servicio de España”. En los documentos que tenemos (proporcionados por la periodista Ana Gaitero), consta un informe del Arquitecto Jefe municipal en el que se describe la parcela en la que están enterrados los cuerpos, especificando algunos extremos:
“El origen proviene de la necesidad sentida a finales del año 1936, para sepultar los musulmanes fallecidos que formaban parte de los diferentes Tabores que lucharon en la Guerra de Liberación; las ceremonias de su religión impedían la utilización de los terrenos del Cementerio Municipal. Los terrenos fueron cedidos por particulares al Ayuntamiento de León y estaba dispuesto para ochenta y cuatro enterramientos; dependen del Ayuntamiento si bien los musulmanes prohibieron toda intervención de los servicios municipales en el recinto”.
La prohibición de que los servicios municipales accedieran al recinto motivó, según el informe del mismo arquitecto, que los enterramientos se efectuaran sin control y que hoy se desconozca la filiación de los cadáveres allí sepultados.
Estos soldados anónimos fueron los primeros inmigrados.
Abdelati Kenzi
(Publicado en el número 1 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, enero de 2009)
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Solicitud de un cementerio musulmán
En abril de 2008 pedimos una parcela del cementerio municipal para enterramiento de musulmanes. La prensa leonesa se hizo eco de nuestra petición pero el Ayuntamiento de León nunca nos respondió.
Incluso Webislam recogió la noticia.
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Interculturalidad en tiempos de crisis
El pasado 21 de mayo de 2010, AISPAZ de León organizó una conferencia titulada “Interculturalidad en tiempos de crisis” a cargo de Mikel Mazkiaran, abogado especialista en temas de inmigración y miembro de SOS Racismo de Guipúzcoa.
Para iniciar su exposición, el ponente mostró cifras procedentes del Ministerio de Trabajo, tales como que frente a un 20,05% de parados nacionales, hay un 30,8% de extranjeros en situación de desempleo. Las tres nacionalidades con más parados son Marruecos (16%), Ecuador (13%) y Rumania (10,77%). De ellas, Marruecos y Rumania son las más numerosas entre los 5 millones de inmigrantes que viven en España.
De todos los contratos realizados en España en este año, tan sólo el 21% los han suscrito trabajadores extranjeros, aunque en algunas provincias el porcentaje sube (Murcia, 45%).
¿Cómo se distribuyen los desempleados por sectores? El sector Servicios tiene un 18% de parados extranjeros, Industria un 36% y Construcción un 34%. Sin embargo, en Agricultura ha crecido el empleo de extranjeros en un 3,74% en el último año.
¿Cómo es nuestra inmigración? Es tan poco cualificada como nuestro mercado. En los años del milagro económico español, de 1994 a 2008, en que el PIB creció entre un 2 y un 3%, los rasgos de la economía española eran su escasa productividad y competitividad, así que de haber venido inmigrantes muy cualificados no habrían podido colocarse: ha venido el tipo de inmigración que el mercado español necesitaba.
¿Cómo se han acoplado los inmigrantes a nuestro tipo de economía? Francisco Torres lo ha definido con su teoría de las 3 “P”: aceptando los trabajos más penosos, precarios y mal pagados.
En los primeros años de la llegada de inmigrantes se ha producido una situación de complementariedad en relación con los trabajadores autóctonos: al hacerse cargo de los trabajos más penosos, precarios y mal pagados, los extranjeros han permitido que los españoles pasaran a ocupar mejores puestos de trabajo: las mujeres españolas han podido entrar en el mercado laboral gracias a las extranjeras que se hacían cargo del cuidado de sus hogares, sus niños y sus ancianos y los empleados agrícolas españoles han podido acceder a la construcción porque las tareas del campo las hacía la población inmigrante (la recogida de la fresa, por ejemplo). Es decir: en el pasado no hubo competitividad sino complementariedad entre trabajadores autóctonos y extranjeros.
También el Estado salió beneficiado con la inmigración (por ejemplo, ahorrando en residencias públicas para ancianos que durante años son cuidados en sus domicilios por extranjeras). En este apartado, además, se ha producido una transnacionalización de los sentimientos: las extranjeras han abandonado a sus niños y ancianos en los países de origen para venir a cuidar otros niños y ancianos aquí, fenómeno que supone una tragedia en los países de origen.
¿Por qué afecta tanto la crisis a los inmigrantes? Según el Instituto Elcano, aunque la crisis es para todos, hay algunas características de los inmigrantes que hacen que la crisis les afecte más. En primer lugar, su mayor dependencia de las rentas del trabajo, ya que cuando pierden el salario pierden su única fuente de ingresos (su volumen de ahorro es reducido debido a las remesas que envían a sus países de origen). El segundo lugar, la mayoría tiene una trayectoria laboral breve y por tanto una antigüedad reducida (muchos se legalizaron en 2005), lo que limita su acceso a prestaciones como la del desempleo. Además, carecen de redes sociales de apoyo (su familia extensa no vive en España) y su estatus administrativo es provisional, por lo que sus dificultades laborales les acarrea una irregularidad sobrevenida al no poder renovar sus permisos (y hablamos al menos del 30% de los inmigrantes que carece de la tarjeta permanente).
Así, frente al modelo de la complementariedad de los trabajadores extranjeros con los autóctonos se está imponiendo un modelo de competitividad: con la crisis, los españoles regresan a sus pueblos y reclaman sus antiguos puestos de trabajo (el albañil se ve obligado a volver a la recogida de la fresa), exigiendo el desplazamiento de los trabajadores extranjeros.
La actual Ley de Extranjería trata a los inmigrantes según el modelo Kleenex, como si fueran pañuelos de usar y tirar, con un criterio utilitarista: el inmigrante nos sirve cuado hay trabajo, pero cuando no lo hay no sirve. Hace años, el Gobierno manifestaba que España tenía una deuda con la inmigración, a cuya contribución se debía un crecimiento de 3 puntos del PIB y que garantizaban las pensiones y el relevo generacional. Hoy ese discurso se considera fuera de lugar, ya nadie habla de la pasada contribución de los extranjeros al bienestar del país.
A los inmigrantes se les pide que vengan a trabajar, no a vivir: no hay trabajo y se les plantea el retorno voluntario, falla éste y al 30% de la población inmigrante que no tiene permiso permanente se le deniega la renovación. Estas denegaciones están creando graves problemas sociales, ya que arrastran a familias completas, incluyendo a niños escolarizados. Pero en contra de la temporalidad de permanencia que contempla la Ley de Extranjería, los inmigrantes han venido para quedarse. Numerosos estudios avalan esta tesis.
Por otro lado, según la Encuesta Nacional de Inmigración (ENI) de 2007, el 83,9% de los extranjeros que llegó a España en aquellos años lo hizo sin contrato pero el 35,3% de ellos encontró trabajo en los 15 primeros días de su estancia en el país. Estos datos se contraponen a las políticas de cupos regulados por la Ley: es decir, que aun siendo desordenados, los flujos migratorios se autorregulan. En la actualidad se observa que se ha ralentizado la entrada de inmigrantes y ello no es como efecto del sistema de visados ni de la Ley de Extranjería, sino otro ejemplo de autorregulación: no hay trabajo y no vienen.
Otra característica de nuestra inmigración es su movilidad geográfica: se va adonde hay trabajo, sea a otra zona del país, de Europa o de otro continente (se observa, por ejemplo, un aumento de las migraciones a países como EAU).
Por último, hay equilibrio entre las entradas y salidas de inmigrantes. Según ha escrito recientemente Antonio Izquierdo en el diario Público, en 2009 llegaron 450.000 inmigrantes y se marcharon 400.000. Es decir, que además del retorno regulado por el Decreto de 2008 (que al ser una forma de capitalizar el paro sólo interesaría a los inmigrantes que llevan muchos años en España, que sin embargo harán lo que sea para aguantar los efectos de la crisis sin tener que abandonar el país), hay otro retorno espontáneo, no cuantificado, de personas que han llegado recientemente, han visto lo que sucede y se van. La situación actual dista mucho de los crecimientos exponenciales de los años anteriores.
¿Qué piensa la población española de los inmigrantes? Según encuestas de la Fundación BBVA y del Observatorio sobre Racismo y Xenofobia, piensan lo mismo que las poblaciones autóctonas de otros países receptores de inmigración (Estados Unidos, Reino Unido, Italia): hay consenso respecto a la expulsión de los irregulares; se piensa que hay excesiva inmigración y respecto a los regularizados, 4 de cada 10 encuestados piensa que hay que proceder según la coyuntura: si son parados de larga duración deben retornar a sus países de origen. Es decir, que el modelo Kleenex está arraigado en la población. Respecto al tipo de inmigración, se prefiere a la que comparte valores con la población española. Y consideran que la extensión a ellos de derechos sociales y de ciudadanía contribuiría a su integración.
Veamos la contribución a la integración de los inmigrantes que hace la Ley de Extranjería promulgada a finales de 2009: plantea unos sistemas de contratación alejados de la realidad, como son las contrataciones en origen, que ya no hay, los puestos de difícil cobertura son hoy inexistentes; plantea además el llamado “esfuerzo de integración”, una entelequia que comprende desde el aprendizaje del idioma al de los valores occidentales (pero, ¿qué son los valores occidentales?), y que además exigimos a quienes no dejamos ni trabajar ni vivir: ¿puede servir para algo esa integración impuesta?
La integración regulada por la Ley terminará diluyéndose y dejando un poso de apartheid jurídico. Se creará un abismo entre trabajadores, entre los irregulares o que no superen el esfuerzo de integración y los altamente cualificados que reclama el grupo de expertos en el que se encuentra el ex presidente González: “necesitamos inmigrantes altamente cualificados, pero articularemos mecanismos para que los países de origen no se sientan especialmente mermados”. Esta declaración trata de ocultar la realidad de que nos disponemos a potenciar la fuga de cerebros de países del Tercer Mundo: dejaremos sin médicos a países africanos, por ejemplo, pero trataremos de ocultar los efectos negativos que ello supondrá en su desarrollo, una contradicción con las políticas de cooperación al desarrollo.
A modo de conclusión, las políticas públicas de integración deberían basarse en razones éticas de justicia y solidaridad, tendentes a la articulación de una sociedad cohesionada y democrática en la que los inmigrantes vieran reconocidos sus derechos de ciudadanía, entre ellos el derecho a votar en las elecciones, y fueran tratados más como convecinos que como extranjeros, que se sintieran parte de nuestra sociedad, que sufrieran la actual crisis en las mismas condiciones que cada uno de nosotros.
Un planteamiento así sería también pragmático, porque como reconocen los sociólogos, los inmigrantes han venido para quedarse. Cuanto antes lo entiendan los poderes públicos, mejor nos irá a todos.
(Publicado en el número 4 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Agosto de 2010).
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La crisis
En la actual crisis, los inmigrantes pasamos por grandes penurias económicas: apenas tenemos para pagar los alquileres de las viviendas, alimentarnos, hacer frente a los gastos familiares, y nos vemos obligados a pedir dinero prestado a amigos e incluso a familiares de Marruecos.
Aun así, los CEAS nos dicen que sus ayudas son incompatibles con las prestaciones por desempleo: pero si éstas apenas cubren el alquiler de la vivienda: ¿con qué comemos?
Quienes tenían ahorros, ante la dificultad de tener que mantenerse ellos en España y enviar dinero a sus familias en Marruecos, están prefiriendo volver a su país y gastar allí sus ahorros, ya que al cambio eso les va a permitir sobrevivir durante más tiempo.
Se ha ido ya o piensa irse pronto un 30% de la población inmigrante de León. Muchos volverán cuando la situación mejore, pero no todos: no lo harán los que abran negocios en su país de origen.
Las dificultades económicas no son el único motivo del regreso de los inmigrantes: otro es la explosión de denegaciones de renovación del permiso de residencia y trabajo que está habiendo en los últimos meses.
Éstas constituyen el principal problema al que nos enfrentamos hoy los inmigrantes, ya que, bien porque podamos ser expulsados o porque tengamos que pasar a una situación de ilegalidad, las denegaciones truncan nuestras esperanzas de una vida mejor, que la queremos en España y en situación regularizada. Este problema nos preocupa más que pasar hambre.
Para renovar el permiso, la Ley de Extranjería exige haber cotizado seis meses a la Seguridad Social y tener un contrato de trabajo. Pero ahora hay poca gente con contrato a causa de la crisis, así que muchas personas aceptan cualquier cosa para obtener el contrato: desde trabajar sin cobrar hasta pagar, con dinero que consiguen sus familias de Marruecos, por los contratos y las cotizaciones. La cerrazón del gobierno está generalizando los sobornos.
Los sindicatos de trabajadores piensan que en los próximos meses podría haber en León cerca de 9.000 inmigrantes irregulares, lo que puede constituir un potencial foco de delincuencia y hacer que aumente el rechazo y la xenofobia de los españoles hacia los inmigrantes de cualquier nacionalidad.
En nuestra comunidad se comenta el caso de 6 inmigrantes marroquíes que llegaron a León con ofertas de trabajo de una empresa española a la que, supuestamente, habían pagado 10.000 euros cada uno (teniendo para ello que vender sus propiedades en Marruecos). Al llegar a León, esa empresa les subrogó a otra empresa, que les dio de alta y en la que trabajaron hasta que tuvieron que renovar su permiso. Extranjería entonces se lo denegó porque esta segunda empresa no era la originaria, la que los había traído de Marruecos.
En la actualidad, el tema está en el Juzgado. Comisiones Obreras ha presentado un recurso contra la resolución de Extranjería y, según se cuenta, ahora les exigen una oferta de trabajo, cosa difícil de conseguir pero que sí tenían en el origen del asunto. ¿Por qué no les aceptó Extranjería entonces la oferta que parece que ahora resolvería el problema?
Para evitar que la crisis genere un grave problema social entre el colectivo inmigrante, es necesario que el gobierno flexibilice los requisitos para renovar los permisos de residencia y trabajo. De no hacerlo se va a poner en situación de ilegalidad a una gran parte del colectivo inmigrante del país, dos millones largos de personas, lo que hay quien opina que sería una completa locura.
Said Ezzakari y Jamal Sabir,
(Publicado en el número 2 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Mayo de 2009).
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Respeto ante todo
Ay, fíjate, es de fuera y qué lengua tiene.
Esta es una frase, entre otras muchas, que no dejas de oír vayas donde vayas y ante la que no te atreves a abrir la boca para defenderte de los insultos y protegerte del desprecio.
Podría enumerar un sinfín de anécdotas para ilustrar este desprecio que a veces sentimos las personas que venimos de fuera, los prejuicios que nos acechan a diario, porque a pesar de que en España hay muchas personas solidarias, todavía existen otras que sencillamente no nos quieren en su país.
Ser de fuera significa no tener derecho a nada, tampoco a expresarse libremente ya que nos consideran ignorantes y atrasados.
Pero antes que extranjeros somos personas. Lo éramos cuando vivíamos en nuestro país y lo seguimos siendo fuera de él.
Muchos españoles generalizan y nos atribuyen el incremento de la criminalidad y todo lo malo que pasa, incluso la crisis. Pero hay que razonar las cosas, hay que escuchar, entender y tolerar, no se debe juzgar a todo el mundo igual y no se debe marginar a alguien sólo porque sea extranjero y diferente.
Mi peculiaridad es una realidad, pero hay que saber hacer de ella una inversión para la prosperidad de España, para construir entre todos un mundo diverso, y también para cumplir la voluntad del Creador.
Pedimos un poco de confianza y mucho respeto, un buen trato.
(Publicado en el número 4 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Agosto de 2010).
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La integración
En Europa se habla de la integración, en especial de la de los inmigrantes árabes. Se hace en los discursos de los políticos y en artículos de los medios de comunicación.
Para lograrlo, los gobiernos dan subvenciones a organizaciones para que impartan enseñanzas de las lenguas del país y para convencer a los inmigrantes de que la integración es necesaria. Pero, ¿qué integración quiere Europa de nosotros? ¿Y qué entendemos nosotros, los árabes, cuando escuchamos esta palabra?
Los árabes vemos que la integración que los países europeos necesitan de nosotros está constituida sólo por obligaciones: que aprendamos la lengua, que respetemos las normas del país, que trabajemos duro para levantar sus economías, que paguemos los impuestos fiscales y municipales (aunque no podamos votar), que coticemos a la Seguridad Social (no para nuestras futuras pensiones, ya que en tiempos de crisis nos expulsan), que consumamos los productos y los servicios del país… esta integración es fácil para nosotros. Todos y cada uno la aceptamos y la cumplimos.
Pero si por integración se entiende además, como a veces oímos, que también hemos de renunciar a nuestras costumbres, a nuestra cultura y religión, entonces esa integración va a ser difícil porque nuestras creencias forman parte de nosotros y no estamos dispuestos a perderlas.
Nosotros, árabes y musulmanes, apostamos por el desarrollo de León, nos encontramos bien en esta ciudad y deseamos lo mejor para ella. Pero queremos una integración que acepte nuestra religión y nuestra cultura, en la que tengamos que responder de nuestras obligaciones como ciudadanos pero en la que también tengamos derechos sociales y políticos, como el derecho al voto.
Creemos en una integración en la que además de dar, recibamos: si cuando España necesitaba mano de obra para los trabajos más duros nosotros lo dimos todo y contribuimos al crecimiento económico, ahora que hay crisis mundial querríamos que se tuviera alguna consideración con nosotros y no se nos tratara como apestados, denegando nuestras renovaciones de permiso de residencia sin miramientos.
Querríamos también que se explicara públicamente a los españoles que la crisis no la hemos traído nosotros, los inmigrantes. Porque en la calle, mucha gente achaca la crisis a que hay muchos extranjeros, justificando así las denegaciones. Cuando había trabajo, no éramos muchos. Ahora hemos causado la crisis mundial.
El gobierno no nos plantea que afrontemos la crisis juntos, españoles y extranjeros, como haría si existiera una auténtica integración: se limita a no renovar nuestros permisos con trabas que antes, cuando éramos necesarios, no empleaba.
La auténtica integración lo es de dos partes. Nosotros sólo percibimos la de las obligaciones que ya respetamos, no la de los derechos.
Noure Eddine Zahrani.
(Publicado en el número 2 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Mayo de 2009).
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El mundo Internet
En 1991, Tim Berners-Lee desarrolló el servicio de la world wide web (www) sobre la red Internet, cambiando desde entonces muchas cosas en nuestras vidas y, aunque no todas han sido percibidas globalmente como positivas, el balance final es positivo.
Como en cualquier otro aspecto de la vida, los servicios que ofrece Internet son y debemos considerarlos neutrales: nadie opinaría que un bisturí es por sí mismo una amenaza ya que en manos diestras servirá para salvar vidas y mal utilizado puede causar heridas graves e incluso la muerte. Lo mismo les ocurre a los servicios que ofrece la web porque, si los conocemos y sabemos utilizarlos, pueden sernos muy útiles pero si los utilizamos de forma incorrecta, pueden convertirse en un problema para nosotros.
Para llegar a un uso correcto de los diversos servicios que nos ofrece la web es indispensable informarse y formarse previamente. Existen muchas oportunidades para ello, utilizando los cursos de aprendizaje que ofrecen organismos oficiales, sindicatos, oficinas de empleo o las Universidades.
El propio inventor de la web nos pone en guardia sobre el abuso de las redes sociales (MySpace, Facebook, Tuenti), que son servicios que facilitan las relaciones personales con determinados perfiles o intereses. En principio no hay nada que objetar, pero debemos tener claro que los datos personales que depositemos en estos servicios pueden quedar fuera de nuestro control y volverse en contra nuestra. Debemos de ser conscientes de este tipo de limitaciones para poder disfrutar de estas redes.
Uno de estos servicios, concretamente Facebook, fue utilizado en Marruecos por un periodista de 28 años para incumplir el ayuno del Ramadán y convocar a un grupo de seguidores. Finalmente fueron detectados por la policía y detenidos.
Muchos musulmanes evitan que sus hijos accedan a Internet por temor a que tropiecen con contenido prohibido.
Para evitar este problema, la empresa holandesa AZS Media Group ha creado el primer buscador para internautas islámicos denominado Imhalal (www.imhalal.com), que utiliza un sistema para evitar temas haram (prohibidos) o contrarios a las leyes del Islam. Establece varios niveles de catalogación desde el cero (sin riesgos) al tres (riesgo máximo). El filtro trata tanto la búsqueda como los resultados, por ejemplo: si aparecen palabras relacionadas con el sexo, salta el nivel 3 de haram; “los versos satánicos” de Salman Rushdie son del nivel 2 de haram, mientras que los términos “cerdo” o “cerveza” se consideran como nivel 1 de haram.
Aunque el sistema no es perfecto, dispone de un sistema de votaciones con el que los usuarios avisan sobre las palabras que hay que añadir o prohibir. Este buscador musulmán ha sido desarrollado con la ayuda de eruditos islámicos y, aunque en la práctica el éxito total es difícil de conseguir, es loable el esfuerzo de dar este servicio.
Un blog es un sitio web que contiene comentarios e información sobre un tema y es mantenido por una persona. Los usuarios pueden participar en el mismo y opinar. Suele estar organizado en forma cronológica inversa (aparece en primer lugar el último comentario). Los blogs son utilizados por líderes políticos, religiosos, deportivos etc., para comunicarse con sus seguidores en cualquier parte del mundo, pudiendo, de esta forma, propagar ideas violentas, como el odio racial de la extrema derecha, la incitación a la violencia o las posturas religiosas radicales. Todos estos aspectos de internet son tan nocivos como la pornografía, las malas costumbres o las redes sociales sin control.
Estas ideas extremas cuando son consumidas por jóvenes sin una buena formación y unos sólidos valores religiosos, políticos y morales pueden ser muy nocivas por la tendencia de la juventud a dar como cierto todo lo que consultan en internet.
Hay varios sitios web recomendables para el mundo del Islam, como www.webislam.com, que contiene información de tipo general y abarca casi todos los temas (incluidas recetas de cocina) y www.jamalshatat.net para información de tipo religioso, que contiene las jutbas de los viernes y las fatwas, e incluso el Corán completo, el calendario musulmán y otras informaciones muy útiles.
Estos son algunos ejemplos de los servicios que existen sobre Internet. Dejando aparte otro tipo de consideraciones, podemos concluir que pueden ser utilizados como un eficiente sistema de información y de comunicación, pero también entrañan riesgos que debemos tener en cuenta y para ello es necesario documentarse previamente. En nuestro beneficio merece la pena hacer el esfuerzo de ponerse al día en estas tecnologías.
Luis Panizo Alonso, Profesor de la Escuela de Informática de la Universidad de León.
(Publicado en el número 3 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Noviembre de 2009).
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El permiso de conducir
Para obtener el carnet de conducir español hay que tener el permiso marroquí en regla en fecha anterior a la del permiso de residencia en España. Se presenta en Tráfico con los documentos exigidos, se pasa por un Centro de Reconocimiento de Conductores, donde se abona una cantidad aproximada de 70 euros y en un mes se recibe el permiso canjeado.
La normativa completa, resumida, dice lo siguiente:
Condiciones para el canje de los permisos de conducción expedidos en países no comunitarios:
La validez de los permisos está condicionada a que se hallen dentro del período de vigencia, su titular tenga la edad requerida en España para la obtención del permiso equivalente y, además, a que no haya transcurrido el plazo de seis meses desde que sus titulares adquieran su residencia normal en España.
Transcurrido ese plazo, los permisos no valen para conducir en España y hay que obtener permiso español, superando las pruebas correspondientes, salvo que, por existir un convenio con el país que expidió el permiso, sea posible su canje por el español. En la actualidad se ha suscrito convenio con Andorra, Argentina, Bulgaria, Colombia, Chile, Corea del Sur, Ecuador, Japón, Marruecos, Perú, Rumania, Suiza, Uruguay y Venezuela.
Documentación necesaria (los originales son devueltos):
- Solicitud en impreso oficial que se facilita en Tráfico.
- Fotocopia del NIE.
- Informe de aptitud psicofísica, expedido por un Centro de Reconocimiento de Conductores autorizado, con una fotografía actualizada del solicitante.
- Dos fotografías actualizadas, de 35 x 25 mm.
- Declaración por escrito de no hallarse privado del derecho a conducir vehículos.
- Declaración por escrito de no ser titular de otro permiso de conducción similar al solicitado.
- Declaración por escrito del titular, responsabilizándose de la autenticidad y vigencia del permiso y, en su caso, la traducción oficial del mismo al castellano.
- Fotocopia del permiso que se pretende canjear.
Larbi Mallaki.
(Publicado en el número 1 de la revista EL LIBRO DE IBN KHALDUN, Enero de 2009).
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