La Asociación Socio – Cultural para la Integración de Inmigrantes de León IBN KHALDUN se creó en noviembre de 2007. Surgió de la iniciativa de un reducido grupo de marroquíes que pidieron a un voluntario de Cruz Roja de León su participación en una charla sobre la conveniencia de asociarse para resolver colectivamente algunos de sus problemas como inmigrantes. La charla tuvo lugar en la mezquita con más de un centenar de asistentes.
Tomada la decisión de constituir la asociación, los fundadores comenzaron a pedir firmas a quienes creían que valía la pena intentarlo. Uno de ellos, Khalil, propuso el nombre: el del importante pensador andalusí, autor de la primera Historia Universal y diplomático de talante pacificador. La asociación IBN KHALDUN nació con 76 socios.
En la exposición de motivos de los estatutos con los que legalizamos la asociación describimos la inmigración como última alternativa a las aspiraciones humanas de quienes la ejercemos, porque así lo sentimos. Y añadíamos entonces que no es difícil entender el dilema que se nos plantea al vivir en una sociedad tan distinta a la nuestra de procedencia, soportando en ocasiones actitudes xenófobas y discriminatorias.
En esas fechas, en el área urbana de León el número de personas inmigradas empezaba a ser cuantitativamente significativo, por lo que consideramos que había llegado el momento de tomar iniciativas en pos de nuestra integración en todos los ámbitos de la vida ciudadana. Queremos ser parte de esta sociedad, estar presentes en todo: de manera respetuosa pero también crítica y activa.
Pese a lo prolijo de los 21 fines concretos que se mencionan en los estatutos, pueden resumirse en los propios de cualquier asociación de defensa de un colectivo, como promover ante la Administración la adopción de medidas que resuelvan los problemas de los inmigrantes, colaborando en el impulso a las políticas desarrolladas, y otros que responden a retos actuales, tales como el de implicarse en la erradicación de las discriminaciones sexistas o potenciar la integración de las minorías étnicas y culturales en el sistema educativo desde los principios de normalización y respeto a la diferencia, e incluso objetivos a largo plazo, como el de ayudar a que las nuevas generaciones de inmigrantes puedan entender su compleja herencia y los cimientos de la cultura de la cual provienen sin por ello dar la espalda a la sociedad en la que viven.
Queremos, pues, ser ciudadanos de Castilla y León, respetados y también respetuosos con nuestros convecinos, comprometidos en los esfuerzos colectivos por lograr las máximas cotas de bienestar para todos y todas, sin exclusiones de ninguna clase. Por ser mayoritariamente musulmanes, querríamos además ser capaces de transmitir la esencia del Islam en el que creemos, el de la tolerancia, la convivencia y la inclusión activa de todos y todas en el quehacer por un mundo más justo y humano.
En esa tarea estamos.